El recorte de la Fed no altera el escenario para 2026 y el mercado espera que los tipos estén entre el 3% y el 3,5% a mediados de ejercicio
La Reserva Federal de Estados Unidos ha optado por una medida de acción rápida para hacer frente a la creciente debilidad del mercado laboral, pero dejando ver entrelíneas que el recorte efectuado este miércoles en el precio del dinero no tiene por qué verse acompañado por una senda bajista de mayor alcance. Jerome Powell, denostado hasta la saciedad por el presidente estadounidense Donald Trump, calificó la bajada de 25 puntos básicos de “recorte preventivo”. Un movimiento de “gestión de riesgos” que deja el precio del dinero en la banda del 4%-4,25%.
La Fed responde así a la difícil misión de lidiar con un mercado laboral con riesgos a la baja, agudizados por la falta de mano de obra tras la puesta en marcha de la política migratoria de Trump, y con un repunte de la inflación derivado de la entrada en vigor de los aranceles. “No existen caminos libres de riesgo ahora mismo”, sentenció Powell durante la rueda de prensa posterior para añadir en otro momento que “nuestras herramientas no pueden hacer dos cosas a la vez”. Un binomio económico de dispar solución en el que la institución ha dado optado por dar prioridad a los riesgos a la baja del mercado laboral. Eric Muller, director de productos y estrategia de inversión de Muzinich & Co. cree que con su decisión “la Fed centra en la parte donde la dinámica es más fuerte y probable que perdure. Es evidente que la decisión de recortar los tipos en esta ocasión, y probablemente más pronto, ha estado motivada por la nueva evaluación del mercado laboral”.







