Los inversores aguardan con expectación la reunión de la Reserva Federal, y el mercado de divisas es el mejor termómetro. Mientras el mercado descuenta que la institución estadounidense retome la senda bajista de las tasas, las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) no vuelva a recortar el precio del dinero impulsan al euro respecto al dólar. En la víspera de la decisión de la Fed, el dólar retrocede un 0,4% frente a la moneda común y cotiza en 1,18 dólares por euro, su nivel más alto desde julio y a un paso de los máximos desde 2021.

La crisis política que azota Francia, que ha dejado la deuda gala como la que paga mayor prima de riesgo en Europa junto con la italiana, no ha afectado al tirón de la moneda única entre los inversores. “Las mejoras en la deuda soberana de España y Portugal compensan las noticias francesas, y el panorama global de optimismo mantiene la demanda del euro”, señalan los analistas de ING. Los inversores, además, han dejando de apretar más a Francia (la prima pasó de 65 puntos a 82 antes con la moción de confianza, pero ahora está en 79) en la medida en que el escenario que más temen, la disolución de la Asamblea, no parece estar sobre la mesa y ni los intereses ni el volumen de la deuda gala son un problema de corto plazo, sino de largo.