Ha sido un titán de la actuación, una leyenda entre los cineastas indies en EE UU —para quienes, además, impulsó el festival de Sundance (bautizado así por su personaje de Dos hombres y un destino)—, un faro para los demócratas y un activista volcado en los temas sociales y ecológicos. Con la muerte de Robert Redford no se ha ido uno, sino todos los Redford que han existido en diferentes campos en Estados Unidos. Y por cierto, también desaparece un opositor furibundo al presidente Trump.
Redford ha muerto este martes por la mañana a los 89 años en su casa de Provo, en Utah, según ha informado el diario estadounidense The New York Times. Al diario se lo ha anunciado Cindi Berger, directiva de la firma de publicistas Rogers & Cowan PMK, que ha explicado que ha fallecido mientras dormía, pero no ha señalado la causa del óbito.
El intérprete protagonizó películas como Todos los hombres del presidente, Dos hombres y un destino o El golpe, y recibió un premio Oscar a la mejor dirección por Gente corriente. Su última aparición en el cine, sin embargo, fue en un filme de gran presupuesto, Avengers: Endgame (2018), aunque, posteriormente, tras la pandemia, puso su voz al servicio de dos proyectos más.













