La economía española sigue exhibiendo músculo, impulsada por el consumo interno y el dinamismo de la inversión, y ha llevado al Gobierno a elevar nuevamente su previsión de crecimiento económico para el año, del 2,6% al 2,7%. Así lo anunciado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrado este martes, en la que ha presentado la actualización de las proyecciones económicas del Gobierno. La revisión supone un paso más hacia la elaboración de los Presupuestos de 2026 en los que trabaja el Ejecutivo central. De prosperar el nuevo proyecto —una tarea ardua ante la fragmentación de la arena parlamentaria—, el Gobierno pondría de una vez punto y final a las prórrogas presupuestaria de los últimos años, puesto que lleva dos ejercicios sin presentar unas nuevas cuentas y siguen en vigor las de 2023.

El presidente del Gobierno ya había adelantado el lunes que el Gobierno ajustaría al alza sus pronósticos de crecimiento económico para el año, un ejercicio que se ha convertido en práctica habitual en los últimos meses. Casas de análisis y organismos nacionales e internacionales, desde la Comisión Europea al Banco de España, han acabado mejorando sus previsiones sobre la marcha de la economía española para este año, que está demostrando vigor pese a la guerra comercial lanzada por Washington y las crecientes tensiones internacionales. Ahora el Gobierno hace lo mismo, situando su cálculo ligeramente por encima de las previsiones de organismos como el FMI, que cree que el PIB progresará un 2,5%. También el Banco de España actualizó este martes sus estimaciones, mejorándolas hasta el 2,6% para 2025.