La actividad modera su ritmo de mejora, pero continúa avanzando por encima de las principales economías avanzadas gracias al consumo y a la inversión

Las previsiones de un sólido crecimiento para España en 2025 se están viendo confirmadas dato tras dato. Este martes, el Instituto Nacional de Estadística ha ratificado que la actividad creció un 0,6% en el tercer trimestre, con lo que son ya nueve los trimestres consecutivos en los que el PIB avanza a ese ritmo o superior. A falta de conocerse la estadística de cierre de año, el Gobierno da por hecho, con la información ya disponible, que el suelo del crecimiento para el conjunto de 2025 está en el 2,9%, como previó en el cuadro macroeconómico presentado en noviembre, pero no descarta una mejora más pronunciada. Entidades como el Consejo de Economistas o la Airef redondean esa cifra al 3%.

Aunque estos números suponen una ligera moderación frente al 0,8% de subida del segundo trimestre, el Ejecutivo, en un comunicado, estima que España volverá a liderar el crecimiento de las principales economías avanzadas, duplicando el de sus socios de la Unión Europea. Salvaría así con nota un año convulso en lo comercial por el ruido arancelario, que se ha ido acallando conforme pasaban los meses y se firmaban acuerdos como el pactado entre Washington y Bruselas.