Primero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiso despedir a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed) cuyo mandato expira en mayo. A principio de verano, aparcó esa idea, pero tuvo otra: echar a la gobernadora Lisa Cook, nombrada por Joe Biden y asesora económica de Barack Obama, recurriendo a una acusación de fraude hipotecario que ella niega. Cook impugnó l...

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a decisión en los tribunales, y una jueza federal resolvió en primera instancia que esta puede continuar en su puesto mientras el caso se resuelve.

La Administración de Trump recurrió esa decisión este domingo a la carrera para tratar de impedir que Cook vote en la reunión del banco central estadounidense, que tendrá lugar este martes y miércoles, y en la que todo indica que acordarán un recorte de un cuarto de punto de los tipos de interés, para así dejarlos en el 4-4,25%. Este lunes a última hora, un tribunal de apelaciones dio la razón a Cook, que sí podrá votar en la junta de la Fed más trascendental en mucho tiempo.

La jornada había empezado con un mensaje de Trump en Truth, su red social, en el que el presidente de Estados Unidos volvió a cargar de buena mañana (hora de Washington) contra Powell, al que se refirió solo por el mote, “el demasiado tarde”. Se lo puso Trump a principios de este año para resumir su frustración por la resistencia del funcionario a plegarse a sus exigencias de que baje el precio del dinero para no entorpecer la agenda económica de su segunda Administración.