En cualquier clase de yoga, pilates o incluso una rutina de ejercicios en casa, hay un enemigo oculto del que nunca somos conscientes que está acechando hasta que empezamos a hacer nuestra práctica deportiva favorita: el suelo liso. Da igual si estás en un estudio de yoga o pilates adaptado para su práctica o si simplemente has preparado una pequeña zona de tu salón con una esterilla deportiva y unas mancuernas ajustables para poder hacer deporte sobre el parqué de tu salón. La verdad es que, cuando haces deportes sin playeros, es inevitable que en cierto punto los pies te empiecen a resbalar, ya sea por el sudor o porque los calcetines no se agarran bien al suelo. Este problema, sobre todo, es muy común en deportes en los que se necesita mantener posturas durante un tiempo determinado. Basta un mal apoyo o movimiento para perder el equilibrio y perder el flujo del entrenamiento, o, peor aún, hacerte daño y lesionarte.
Por eso existen los calcetines antideslizantes. No son simplemente un accesorio de moda: son una herramienta muy útil para entrenar de forma segura, no perder el control y evitar lesiones tontas.
Si practicas yoga habitualmente, seguramente te ha pasado: en medio de un asana has tenido que corregir tu postura porque el pie se te iba deslizando poco a poco hacia atrás. Estos calcetines llevan en la parte baja unos puntos de silicona que cubren toda la planta del pie, desde el talón hasta los dedos. El resultado es un entrenamiento más fluido y facilidad para desarrollar cada día una técnica mejor. Puedes hacer una plancha lateral, la postura del guerrero o el perro boca abajo sin miedo a tener que estar preocupada por resbalones o movimientos involuntarios.






