Este pack de 15 alfombras antideslizantes se coloca fácilmente, se puede ajustar su tamaño a la mayoría de escaleras interiores e incluso se pueden lavar
Las escaleras de casa son uno de esos lugares donde casi nunca pasa nada y en los que ni siquiera solemos pensar… hasta el día en que pasa. Un resbalón tonto, un traspié al bajar con prisa o ese momento en el que tu perrito va subiendo rápido, se le escurre una pata y se choca. Son situaciones cotidianas que pueden ocurrir en cualquier momento y se podrían evitar con una simple alfombra, un accesorio que invade nuestras casas pero que, curiosamente, nunca suele estar donde más falta puede hacer. Aunque es cierto que para un espacio como la escalera no vale una simple alfombra de pelo corto, es necesario algo que se adhiera al suelo y resulte muy seguro para evitar que se pueda escurrir por la escalera en cualquier momento.
Para evitar accidentes y que las alfombras permanezcan fijas al suelo, se han diseñado estas alfombras antideslizantes que se integran en cada peldaño de la escalera fácilmente, independientemente de su tamaño.
Uno de los principales motivos por el que la mayoría de las personas colocan este tipo de alfombras en su casa es que sus escaleras tienen un acabado liso, como por ejemplo parquet, lo que hace que sean muy resbaladizas. Al colocar estas alfombras antideslizantes en las escaleras, ya no tendrás que subir con cuidado, bien agarrado a la barandilla, para evitar resbalones cuando bajas o subes en calcetines. Además, es especialmente útil en casas donde viven personas mayores o niños pequeños, ya que reduce al mínimo uno de los riesgos de tener un accidente en la escalera.






