Nadie abandona un milagro. Los fármacos adelgazantes han sido calificados insistentemente como tal, sin embargo, su tasa de abandono es inexplicablemente alta. Un nuevo estudio poblacional, presentado en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes este sábado, en Viena, revela que poco más de la mitad de los adultos sin diabetes que comienzan a tomar semaglutida en Dinamarca lo interrumpió en el plazo de un año. “Es un nivel de disminución preocupante, pues estos medicamentos no están pensados ​​para ser una solució...

O suscríbete para leer sin límites

n temporal”, explicó el autor principal, el profesor Reimar W. Thomsen, del Departamento de Epidemiología Clínica de la Universidad de Aarhus. “Para que sean eficaces, deben tomarse a largo plazo”.

El estudio fue realizado con una base de más de 77.000 adultos obesos sin diabetes. Transcurrido un año, el 52% había abandonado el tratamiento. Hubo una mayor probabilidad de interrupción entre los hombres (12% más de riesgo que las mujeres), los jóvenes (quienes están en la franja 18–30 años tienen aproximadamente un 50% más de probabilidad que los adultos de 45 a 60 años) y quienes vivían en barrios de bajos ingresos (14% más de riesgo). Los datos de este estudio son contundentes por su gran base, pero no sorprenden. Un estudio similar realizado en Canadá en 2020 llegó a la misma conclusión.