La amplia ofensiva militar de Israel en la populosa Ciudad de Gaza y las órdenes de su ejército a los habitantes locales de trasladarse al sur de la Franja están reavivando las tensiones entre Israel y Egipto. El Cairo observa con recelo cómo Israel persiste en su estrategia de hacinar a la población del enclave palestino...
en el sur, bajo la amenaza latente de forzar su expulsión a la península del Sinaí. En las últimas semanas, ambos países han intercambiado reproches al más alto nivel político y Egipto ha reforzado su presencia militar en la frontera con Gaza.
El ejército de Israel ordenó el martes al alrededor de un millón de palestinos que se estima que todavía permanecen en Gaza abandonar la ciudad y dirigirse a un área designada en la región costera de Al Mawasi, en el sur de la Franja, y avanzó que operarán en la zona “con gran fuerza”. La orden se emitió después de que, en los días previos, Israel intensificara su agresiva campaña de bombardeos sobre la mayor urbe del enclave y lanzara una amplia operación terrestre.
La situación humanitaria en las zonas designadas por el ejército israelí para concentrar a la población palestina es catastrófica. Pese a ser señaladas como seguras, estas áreas, abarrotadas, han sido reiteradamente atacadas. En este contexto, El Cairo teme que Israel esté creando deliberadamente unas condiciones de vida tan difíciles que acaben empujando a la gente a intentar huir desesperadamente a Egipto.











