En su juventud, cuando soñaba -casi proféticamente- con ser uno de los fisioculturistas más reconocidos del mundo, el actor Arnold Schwarzenegger trabajó como albañil para ganar dinero extra y poder compaginar esa tarea con su pasión por el culto al cuerpo. Ahí descubrió que el trabajo manual también le atraía. “Sentí la dureza de estar en la obra temprano todos los días, en cualquier clima. Y comprobé lo que requiere la verdadera artesanía: fuerza de voluntad y perseverancia”, afirma en una entrevista con la marca Parkside, la más vendida en Europa en el sector del bricolaje. Schwarzenegger es, junto al alemán Ralf Moeller, embajador y protagonista de la nueva campaña de la compañía, cuyas herramientas se pueden adquirir en cualquier supermercado Lidl. “Ningún proyecto de bricolaje es demasiado complicado”, afirma el exgobernador de California, cocinero antes que fraile.
Con el espíritu del “hazlo tú mismo”, Schwarzenegger y Moeller protagonizan un divertido spot en el que aportan nueva energía al mundo del bricolaje. Tratan, con ello, de inspirar tanto a los manitas más experimentados como a principiantes motivados para embarcarse en sus propios proyectos con herramientas. “Solo hay que quererlo y creer en uno mismo”, dice el protagonista de Desafío total.






