Inditex alcanzó a finales de 2018 el mayor número de tiendas de su historia, con 7.475 establecimientos. Solo durante ese ejercicio se realizaron 370 aperturas, a un ritmo de una tienda nueva diaria, y 226 reformas que incluyeron 112 ampliaciones. Ese afán desmedido por crecer en todos los países donde operaba se vio ralentizado por una nueva estrategia que, siete años después, se ha convertido en uno de los ejes del nuevo modelo de negocio del gigante textil y cuya génesis se deslizó en la presentación de los resultados consolidados de ese ejercicio con cinco palabras: plan de optimización de tiendas.

La idea era sencilla: vender más con menos tiendas. Y para ello era necesario deshacer una parte importante del camino que le había llevado a contar con una dimensión compleja de manejar. Los últimos resultados de Inditex, correspondientes al primer semestre fiscal de 2025 (febrero a julio), presentados el martes con una subida espectacular en bolsa del 6,5%, reflejan el impacto de esa dieta milagro. En esos siete años, el número de tiendas de Inditex ha bajado un 26% desde las 7.475 de 2018 hasta las 5.528 con las que cerró el pasado mes de julio. Un ajuste de 1.947 tiendas que no ha sido igual por marcas. Más de dos tercios del cierre de establecimientos (717, un 36,8%) le ha correspondido a Zara, seguida de lejos por Oysho (279 tiendas) y Massimo Dutti (262).