Inditex finalizó el primer trimestre de su ejercicio fiscal, transcurrido entre febrero y abril, confirmando el débil ritmo de crecimiento que ya dejó entrever a la mitad del periodo. El gigante textil gallego generó unos ingresos de 8.274 millones de euros a la conclusión del mismo, lo que implica un alza de apenas el 1,5%, con un beneficio de 1.305 millones, una mejora de solo el 0,8% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Hay que viajar hasta 2018 para encontrar un incremento tan flojo de los primeros en un primer trimestre, y hasta 2014 para hallar un alza del beneficio inferior al 1%, siempre sin contar las evoluciones negativas que el Covid provocó en 2020 y 2021. El alza de ventas está incluso por debajo de las estimaciones de los analistas recogidas por Bloomberg, que hablaban de una mejora de casi el 3%.

A mediados de marzo, Inditex ya adelantó una mejora de apenas el 4% en las primeras cinco semanas de ejercicio, sin contar los efectos cambiarios. El mercado castigó entonces al grupo gallego con una caída bursátil del 7,5%.

Dichos efectos explican parte de los débiles porcentajes mostrados en el primer trimestre. A tipo de cambio constante la mejora sería del 4,2%, lo que habla de un impacto de casi el 3% solo por el efecto divisa. Un porcentaje con el que Inditex cuenta para el resto del ejercicio. La debilidad del dólar y del peso mexicano frente al euro pesan en este aspecto. Además, el grupo que preside Marta Ortega dice que, ajustado el efecto calendario del año bisiesto 2024, el alza sería del 5,3%.