Se avecina una cita de máximo interés para el mercado: el próximo 10 de septiembre Inditex, la mayor compañía de la Bolsa española por capitalización, presentará los resultados correspondientes a su primer semestre fiscal (de febrero a julio). La expectación es alta, después de que
nk-track-dtm="">las cuentas hayan reflejado una clara desaceleración del crecimiento de las ventas y los márgenes desde 2024. Esta debilidad financiera se ha trasladado a la acción, que acumula un descenso en 2025 del 15%, el mayor del Ibex. Inditex ha marcado en agosto mínimo anual, y su nivel más bajo desde marzo de 2024, y retrocede el 24% desde el máximo del año, una trayectoria descendente nada frecuente para una de las estrellas de la Bolsa española. Algunos analistas también han ajustado a la baja las previsiones, pero la acción conserva un potencial de revalorización del 18,7% en relación al precio objetivo del consenso de mercado, de 50,03 euros, según Bloomberg). El 55% de analistas recomienda comprar, el 29% mantener, y el 16% vender.
Las proyecciones que manejan los expertos de cara al primer semestre marcan una continuidad de la tendencia de los últimos meses. Patricia Cifuentes, de Bestinver Securities, calcula un crecimiento del 2% en ventas para el primer semestre (18.432 millones), 5,7% en moneda local; del 0,6 % para el ebit (3.562 millones), y del 1,7% del beneficio neto (2.816 millones). También augura que “la volatilidad en el mercado de divisas, incluyendo una fuerte depreciación del dólar estadounidense y el peso mexicano frente al euro, debería ejercer una presión significativa sobre los ingresos en el segundo trimestre”, donde espera una subida del 6,9%. No obstante, sopesa la posibilidad de una aceleración de las ventas en la segunda parte del último trimestre “por las condiciones climáticas favorables en los países clave”.






