Un gran contingente de las Fuerzas Armadas rusas ya está desplegado en Bielorrusia, a las puertas de Europa, para entrenar desde este viernes una guerra abierta contra la OTAN. El ejercicio Zapad 2025 incluirá la puesta a punto del misil balístico Oréshnik, mucho más peligroso que los drones con los que Moscú
tps://elpais.com/internacional/2025-09-10/polonia-y-varios-aliados-activan-sus-aviones-caza-ante-una-ofensiva-rusa-con-drones-en-ucrania.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2025-09-10/polonia-y-varios-aliados-activan-sus-aviones-caza-ante-una-ofensiva-rusa-con-drones-en-ucrania.html" data-link-track-dtm="">tanteó este miércoles las defensas de la Alianza Atlántica en Polonia. El Kremlin asegura que estas maniobras no están dirigidas contra nadie, lo mismo que mantenía hace cuatro años, cuando trasladó a Bielorrusia las fuerzas que intentaron asaltar Kiev. Mientras, la propaganda rusa celebra las debilidades que, según su narrativa, demostraron Polonia y sus aliados ante un ataque sorpresa.
Rusia y Bielorrusia llevan a cabo cada año varios tipos de maniobras conjuntas. Las Zapad, organizadas cada cuatro años desde 2009, son especiales. En las últimas, celebradas en septiembre de 2021, Washington fue finalmente consciente de que la invasión de Ucrania era inminente. “Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que era extraño, su escala y alcance eran mucho mayores que la anterior edición”, reconocería tiempo después a Politico el entonces jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Mark Milley.












