Uno de los cinco jueces que juzga a Jair Messias Bolsonaro ha dado la sorpresa este miércoles con un contundente voto discrepante. La víspera, dos magistrados votaron a favor de condenar al expresidente de Brasil por el delito de golpe de Estado y otros cuatro. El juez Luiz Fux ha empezado la jornada pidiendo que todo el proceso sea anulado porque, ha argumentado, el Supremo no es el tribunal competente para juzgar el caso. Y ha cerrado la jornada, once horas después, con la petición de que sea absuelto, por falta de pruebas, de los cinco delitos que se le imputan. Lo ha desvinculado del asalto del 8 de enero de 2023 y de los planes de magnicidio.

El magistrado Fux ha defendido que sin derrocar un Gobierno no hay golpe de Estado. Y, en esa línea, ha descalificado buena parte de la denuncia de la Fiscalía General y la tesis del juez instructor, Alexandre de Moraes, en lo que atañe al expresidente Bolsonaro. Considera el juez discrepante que los comportamientos del ultraderechista no tenían ánimo golpista, que se encajan en la actividad política, que, además, le imputan delitos perpetrados por terceros —como en el asalto a Brasilia— o que lo que se presenta como borradores de decretos golpistas son documentos cuyo contenido completo se desconoce.