El Port de la Selva (Girona) empieza a pasar página tras el shock vivido este verano por el suicidio de una pareja de hosteleros que regentaban diez establecimientos en esta zona de la Costa Brava. La tragedia humana por el suicidio sigue muy presente en todas las conversaciones de esta localid...
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ad de apenas mil habitantes, pero el Ayuntamiento, los agentes económicos y los vecinos se han puesto las pilas para evitar que este drama perjudique aún más la vida social y económica de un pueblo que vive por y para el turismo. Según un comunicado emitido por el Consistorio de esta pequeña localidad de la Costa Brava que todavía se encuentra en plena temporada de verano con el 22% de sus bares y restaurantes de primera línea de mar cerrados, los propietarios de los siete negocios alquilados por la pareja que se quitó la vida, han podido recuperar la posesión de sus establecimientos. Además, algunos trabajadores fijos de la sociedad Corvaill del Port, que se quedaron en la calle en agosto, la mayoría mujeres, ya han encontrado nuevos empleos. “Tras unas semanas muy dramáticas, ahora se respira un ambiente muy diferente que hace 15 días, hemos recuperado mucho la tranquilidad, la gente se ha calmado”, asegura la alcaldesa, Lídia Ferrer.






