Un menor marroquí de 17 años, que llegó a las costas españolas abordo de un atunero encallado en el norte de Lanzarote (en Órzola), se ha convertido desde este martes en el primer menor no acompañado que será enviado a la Península por la vía exprés. Después de que se aprobara el real decreto el 26 de agosto que permite a las comunidades declarar la contingencia migratoria y a la que se ha acogido Canarias, los menores migrantes que lleguen solos deberán ser reubicados en centros del resto del país en un plazo no superior a 15 días. Y este joven, que ha sobrevivido a un pesquero encallado y en llamas, será el primero que active una medida que ha provocado un cisma político desde que hace un año algunas comunidades se negaran a acoger a más niños.
El pesquero, que se ha encallado en una costa que ha sido testigo de otras tragedias —en 2020 sus vecinos trataron de salvar a una patera que se hundió y fallecieron ocho migrantes—, ha sorprendido a un pueblo pequeño, de 325 habitantes, porque en este caso una embarcación poco habitual, un atunero con bandera de Marruecos, ha encallado, se ha incendiado y se ha partido en la cosa, provocando un vertido de combustible que ha obligado a activar el Plan Marítino Nacional, porque afecta a varios puntos del litoral de la isla.






