Las Cortes de Castilla y León han reprobado al consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones (PP), tras la crisis de incendios que ha arrasado más de 140.000 hectáreas en la comunidad, con cuatro muertos en todo el verano. La iniciativa del PSOE ha prosperado con los votos de toda la oposición y la abstención de Vox, superando así a un PP en minoría. El Pleno de este martes y miércoles ha servido para reflejar la gruesa crítica global hacia Quiñones, a quien se ha reclamado dimitir, mientras que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha persistido en su apoyo al consejero. La propuesta socialista instaba a la destitución de Quiñones, pero Mañueco insiste en mantener su confianza y en alegar que los fuegos se descontrolaron por las condiciones meteorológicas y que los medios, criticados tanto por los bomberos como por sus rivales políticos, eran suficientes.
La sesión del miércoles, como la del martes, ha vuelto a girar en torno al titular de Medio Ambiente, quien llevaba ausente de la vida pública desde el 12 de agosto. El martes este alegó que “no estaba desaparecido, estaba trabajando” y en la segunda parte de la sesión ha escuchado cómo la portavoz socialista Nuria Rubio recriminaba su actitud como “un insulto a la inteligencia de la ciudadanía”, recordándole que en los últimos años, bajo el mando de Mañueco, han sufrido incendios críticos en Ávila y Zamora antes de la oleada de este agosto en varias provincias de la comunidad. Según Rubio, el consejero se ha escondido “detrás de técnicos y profesionales”, pues el aludido ha insistido en enumerar elementos del contingente contra las llamas y ha incidido constantemente en que estaban “fuera de capacidad de extinción”.






