“Sí”. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), respondió así de escueto y tajante cuando le preguntaron el pasado miércoles si confiaba en su poderoso consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Mañueco compareció para presentar el plan de ayudas tras los terribles incendios que han arrasado más de 150.000 hectáreas en la comunidad y lo hizo solo. El consejero de Medio Ambiente no estaba porque, según el presidente autonómico, permanecía volcado en la gestión del operativo contra el fuego. No es lo que piensa la oposición, ni miembros de su propio partido, que lo ven desaparecido e incluso dudan de que aguante en el cargo con las elecciones tan cerca. El PP, que gobierna desde 1987, nunca se ha distinguido por golpes de timón, pero varias fuentes apuntan a que Mañueco puede hacer cambios de cara a los comicios del año que viene para evitar el desgaste.
Quiñones (León, 64 años) ha tenido que gestionar esta crisis marcado por la hemeroteca. En 2018 aseguró que mantener un dispositivo antiincendios todo el año era “absurdo y un despilfarro”. Desde que pronunció esas palabras han ardido cientos de miles de hectáreas, se han producido varias muertes y se han destinado millones de euros a indemnizaciones y reforestación. El inicio de los incendios, el pasado día 11, le pilló en un acto cultural en Gijón. “Tenemos la mala costumbre de comer”, dijo para justificar su ausencia.







