Un organismo adscrito al Ministerio de Hacienda ha reclamado formalmente al Gobierno que tome medidas para compensar los efectos de la inflación en el sistema tributario español. El órgano en cuestión es el Consejo para la Defensa del Contribuyente, que denuncia que buena parte de las cifras que dan forma al impuesto sobre la renta y otros tributos llevan casi dos décadas congeladas, lo que en la práctica supone un aumento encubierto de la presión fiscal. Más todavía, insiste, en un contexto como el de los últimos años, mar...

cado por el fuerte repunte de los precios.

No se trata de una recomendación de política fiscal en sentido estricto, pues el propio consejo admite que corresponde al Ejecutivo y a las Cortes decidir sobre la materia, pero sí de una llamada de atención con un argumento que califica de indiscutible: “Es matemáticamente incontestable que no deflactar estas cuantías comporta un incremento efectivo de la presión tributaria que, además, afecta de forma más incisiva a las personas menos pudientes”, explica el organismo en su memoria anual, correspondiente al año 2024.

Los argumentos están recogidos en el dictamen para la Adecuación de cuantías monetarias a la inflación, publicado recientemente en la propia memoria. En él, el consejo analiza cómo la subida de los precios ha ido erosionando año tras año los beneficios que el legislador quiso reconocer a los contribuyentes en conceptos como los mínimos personales, las reducciones o las deducciones.