Fundado en 1987 por dos primos, Lluís Auquer y Ferran Prats, el estudio de arquitectura Auquer Prats bebe de la tradición ancestral mediterránea y de los edificios vernaculares ampurdaneses. Está especialmente arraigado en la zona del Baix Ter. Desde allí, practican una mezcla que se mueve entre el pasado y la sostenibilidad, y que nunca pierde de vista las formas y vidas de hoy. Han sabido entender la sabiduría popular y ajustar sus soluciones arquitectónicas a las necesidades contemporáneas, haciendo uso de materiales naturales como el barro y la madera. Han estudiado la historia y el territorio en cada proyecto y esta aproximación intelectual y su obsesión por la investigación, la compren...

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sión y la cultura total es su característica más importante, la que les lleva a enfocar cada casa de manera holística y orgánica, pero de verdad, no como meros adjetivos: el emplazamiento, el clima y el paisaje son por ejemplo elementos tan importantes como el programa o la distribución de la vivienda.

Un ejemplo de esta filosofía a la que han llamado bio-arquitectura es la casa de Ignasi y Susanna, un adosado en el pueblo gerundense de Sant Gregori que, según por dónde se mire, parece blanco impoluto o lleno de plantas. A lo largo de tres fachadas el edificio se muestra sólido y níveo, casi cerrado y tapiado, con ventanas muy pequeñas. En cambio, el lado orientado hacia el sur, de madera con ventanales, da a un parque y al río y está completamente abierto, con un patio interior, un jardín y una pérgola, listos para recibir la luz y segregar vegetación.