La decisión de España de imponer, unilateralmente, varias sanciones contra Israel aumenta la presión sobre una Europa que hasta ahora no ha logrado consensuar colectivamente medidas contundentes contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu. En el ámbito nacional, sin embargo, muchas capitales están dejando claro que se les acaba la paciencia ante las atrocidades cometidas contra la población palestina en Gaza y Cisjordani...
a. Aunque apenas media docena de países del bloque comunitario han aprobado —o están en vías de hacerlo— sanciones individuales contundentes contra el Estado judío, sí hay otro paso que irrita a Israel y que adquiere cada vez más adeptos: el reconocimiento del Estado palestino. Tres países europeos han prometido hacerlo de forma inminente, mientras otros tres lo están considerando. También el tímido embargo de armas que ha decidido Alemania supone un gesto de malestar con Israel impensable hasta hace unos meses.
El anuncio de sanciones español llega en un momento clave. No solo las protestas sociales aumentan en toda Europa en un grito ciudadano para que los gobiernos se muestren más contundentes (hasta Alemania, el mayor freno en Europa a cualquier sanción colectiva, da muestras de hartazgo con su tradicional aliado). Esta semana comienza además la Asamblea General de Naciones Unidas, escenario en el que la cuestión palestina será una de las más acuciantes. Y pese a las presiones y hasta amenazas de Israel y su principal valedor, Estados Unidos, varios países europeos, pero también extracomunitarios, se aprestan a reconocer el Estado palestino durante la cita en Nueva York, como ya hicieron España, Irlanda, Noruega y Eslovenia el año pasado (Suecia lo hizo en 2014).








