Just Eat ha presentado este lunes un recurso contra la sentencia conocida en julio que eximió a Glovo de la acusación de competencia desleal y de compensarle con 295 millones de euros en concepto de daños y perjuicios. El juez Álvaro Lobato rechazó que hubiera tal competencia desleal, consideró que Glovo siempre actuó dentro de la legalidad, que los contratos que empleaba esta plataforma desde 2019 garantizaban “la autonomía de los repartidores” y que respetaban la ley rider. A la vez, el juez criticó el “eco nostálgico de la España sindicalizada” que apreció en las declaraciones de varias funcionarias de Inspección y agregó que “sus testimonios deben relativizarse porque adolecen de un indiscutible sesgo de grupo”, una serie de comentarios interpretativos que llevaron al Ministerio de Trabajo a elevar una protesta contra el juez ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Según fuentes conocedoras del recurso, Just Eat ha presentado el mismo ante la Audiencia Provincial de Barcelona, en el que manifiesta su desacuerdo con la sentencia. Glovo tiene diez días para responder desde el momento en que reciba la notificación del recurso.

En su denuncia contra Glovo, Just Eat demandaba a la empresa de las mochilas amarillas por ejercer “una acción de competencia desleal por violación de normas y contratar a falsos autónomos”. “Numerosas sentencias han condenado a Glovo por contratar a repartidores como falsos autónomos y vulnerar la normativa de Derecho Laboral. Esto sitúa a Just Eat España en una clara situación de desventaja competitiva, ya que Just Eat España, tal y como exige la ley, sí contrata a los repartidores por cuenta ajena, incurriendo en elevados costes adicionales”, indicaba Just Eat España en el comunicado en el que anunciaba la denuncia, en diciembre del año pasado.