Hubo precedente, cuando dijo que TikTok tenía que vender su división estadounidense bajo la premisa de ser una amenaza para la seguridad nacional. Una ventana de oportunidad que todavía no se ha cerrado para socializar las plataformas digitales en Europa, aunque Trump haya cambiado de opinión. Él sospechaba que
-red-social.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/tecnologia/2022-12-23/tik-tok-espio-a-periodistas-estadounidenses-que-cubren-la-red-social.html" data-link-track-dtm=""> China podría usar la plataforma para espiar y manipular a los ciudadanos estadounidenses. Nosotros sabemos que lo hacen desde 2013. Ahora el Gobierno estadounidense ha convertido uno de los subsidios de la ley de Chips en una participación accionarial de un 9,9% de Intel, a través de un acuerdo que incluye una opción de compra adicional del 5% en los próximos cinco años. El senador Rand Paul le ha acusado de socialismo, y Bernie Sanders le ha dado la razón.
Está todo bien hecho. Hasta hace bien poco, Intel era el principal fabricante de procesadores del planeta. Cuando todo el mundo metió por primera vez un ordenador en su casa, sólo había dos opciones: todos los PC llevaban chips de Intel (Pentium, y después Core) mientras que sólo Apple usaba PowerPCs. La cumbre de su prestigio y popularidad llegó en 2005, cuando Steve Jobs anunció que Apple se pasaba a Intel porque los PowerPC no tenían suficiente power. Lección número uno del manual de monopolios tecnológicos: siempre hay alguien más joven y hambriento detrás de ti en la escalera. La cumbre es proteccionista, no es propensa a la innovación.






