El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que la tecnológica Intel ha aceptado otorgar a su gobierno una participación accionarial del 10%, y que esta cesión se oficializará a través de un anuncio formal a lo largo del día, algo que la compañía no confirma. “Han aceptado hacerlo y creo que es un gran acuerdo para ellos”, reconoció Trump a los periodistas en la Casa Blanca.

Trump celebró el acuerdo señalando que este revitalizaría a la compañía, tras afirmar que “Intel se ha quedado atrás” en comparación con sus competidores en la industria de fabricación de chips, y que había planteado la idea cuando se reunió con el director ejecutivo de la firma, Lip-Bu Tan, a principios de este mes. Se espera que Tan asista al evento que formalizará el acuerdo el viernes en la Casa Blanca. “Y dije: ¿Saben qué? Creo que Estados Unidos debería recibir el 10% de Intel, y él dijo: ‘Lo consideraría’, y yo dije: ‘Bueno, me gustaría que lo hicieras’”, dijo Trump.

Las conversaciones se habían centrado en convertir las subvenciones previstas en la Ley CHIPS y Ciencia en esa participación accionaria. Que Estados Unidos adquiera una propiedad parcial marcaría un nivel sorprendente de intervención en una empresa estadounidense, rompiendo normas que inversores y responsables políticos han considerado durante mucho tiempo sagradas, excepto en las situaciones más extraordinarias, como una guerra o una crisis económica sistémica. Intel, sin embargo, ha declinado comentar sobre la fecha del anuncio.