El oro ha alcanzado un nuevo récord el lunes, impulsado por la desaceleración del mercado laboral en Estados Unidos publicado el pasado viernes y que ha aumentado las apuestas sobre los recortes de tipos de la Reserva Federal. El lingote sube cerca del 0,5% hasta superar los 3.615 dólares la onza (sobre los 3.080 euros), ligeramente por encima del récord anterior establecido el viernes pasado, cuando llegó a repuntar hasta un 1,5%.

El informe clave sobre la evolución del empleo estadounidense mostró una desaceleración en la contratación, mientras que el desempleo aumentó hasta el nivel más alto desde 2021. Esto llevó a los operadores de swaps a intensificar sus apuestas por recortes de tipos, y ahora descuentan casi tres bajadas para lo que queda de año.

De cara a los próximos días, las renovadas expectativas de recortes afrontarán pruebas esta semana con las revisiones de referencia de los datos de empleo de EE UU el martes, y con los índices de precios de producción y de consumo el miércoles y jueves. Los inversores también vigilarán cómo absorbe el mercado las subastas de bonos del Tesoro a 3, 10 y 30 años.

El atractivo del oro, que no genera rentabilidad, tiende a incrementarse por el apoyo de la fuerte demanda de refugio en medio de la incertidumbre sobre el futuro del banco central estadounidense. Tanto el oro como la plata se han más que duplicado en los últimos tres años, con los crecientes riesgos en la geopolítica, la economía y el comercio global impulsando la demanda de refugio.