El metal precioso prolonga su rally alcista impulsado por la fiebre de los activos refugio ante las crecientes incertidumbres geopolíticas

Las crecientes incertidumbres geopolíticas y la volatilidad que han desatado en los mercados mantienen la apuesta por los activos considerados seguros. El oro prolonga su espectacular rally alcista y sube hasta superar el nivel de los 5.000 dólares la onza. En concreto, el precio del metal precioso al contado gana un 1,8%, hasta los 5.082 dólares, mientras que los futuros para entrega en febrero se disparan más del 2% y rebasan los 5.100 dólares por onza. Por su parte, la plata también marca récords en los 109,44 dólares la onza.

El oro, que ya se disparó un 64% en 2025, su mayor ganancia anual desde 1979, no encuentra techo impulsado por la demanda de activos refugio en medio de las tensiones geopolíticas en torno a Groenlandia e Irán, la errática política del presidente de EE UU, Donald Trump, y las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed). Precisamente, esta semana, el banco central decide sobre los tipos de interés, al tiempo que en los próximos días se podría conocer el nombre del sucesor de Jerome Powell al frente de la autoridad monetaria. Entre las quinielas, Rick Rieder, jefe de inversión de renta fija global de BlackRock, tiene cada vez más papeletas para quedarse el puesto. Así, los precios del oro ya acumulan una ganancia del 17% en lo que va de este año.