El sueño de cualquier niño con un trozo de chocolate Nestlé en la mano es tener, después, otro pedazo más de tableta. Ser Willy Wonka. Esa es, más o menos, la aspiración que ha alcanzado Philipp Navratil (Austria, 1976), nuevo CEO de la mayor empresa de alimentación del mundo, tras la polémica salida de Laurent Freixe. “Crecí en Suiza con productos Nestlé en nuestra casa y, cuando pude, aproveché la oportunidad de unirme a la empresa”, declaró en Linkedin al hacerse oficial la noticia. “Esa decisión me ha llevado por todo el mundo”.
Navratil, de doble nacionalidad suiza y austríaca, llega al cargo en un momento delicado: la compañía destituyó de forma inmediata a Freixe, tras casi cuatro décadas en Nestlé, por mantener una relación no declarada con una subordinada directa, una infracción del código de conducta detectada a través de los canales internos de denuncia. La investigación concluyó que, además de la relación, Freixe había ocultado deliberadamente la situación, lo que llevó a su cese sin indemnización.
Casado y con dos hijos, políglota (alemán, italiano, inglés, español y francés), con recorrido internacional y dos décadas de resultados en la casa, Navratil dispone del perfil para estabilizar y reactivar la empresa. Blue News, un medio suizo, ha puesto en valor su nacionalidad local y su formación en la Universidad de St. Gallen, una de las instituciones académicas más prestigiosas del país. Lo describe como un “hijo pródigo” de Nestlé que asume el mando en momentos difíciles. “El suizo de 49 años es considerado el artífice del negocio global de café de la compañía, y ahora liderará al líder del mercado mundial de alimentos hacia una nueva fase de crecimiento”, resumía el medio.












