El hacker Martín Vigo estaba con su pareja en un concierto en Barcelona cuando a ella le desapareció el móvil. Mandó en seguida un mensaje con el número de Vigo por si alguien lo encontraba. Pero se lo habían robado. Al cabo de dos días, Vigo recibió en su teléfono un sms de “iCloud”, el servicio en la nube de Apple: “Find my iphone 13 mini ha sido conectado a internet y localizado hoy. Última ubicación”, y ahí aparecía un link a una dirección rara: apple(.)device-maps.net. “El sms apestaba por todos lados: faltas, dominio sospechoso y icloud”, dice Vigo.

Pero como hacker, y con su pareja sin móvil, Vigo no iba a dejar pasar ese mensaje sin más. Su investigación de semanas coincidió una enorme operación policial de dos años entre 2022 y 2024 en seis países donde se detuvieron a 17 personas: España, Argentina, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. La magnitud de la acción aclara por qué, a pesar de las mejoras en seguridad, el robo de móviles sigue siendo rentable: “Tenían montado un sistema para robar móviles, mandarlos al extranjero, tratar de desbloquearlos para robar todo el dinero posible y si no lo lograban, retocarlos y revenderlos. Querían aprovecharlo todo, como con los cerdos”, explica Vigo, que ha preparado una larga presentación de su caso que ha contado en un par de conferencias antes del verano.