Cuando Isabel Díaz Ayuso trataba de apuntar una vez más contra el Gobierno de Pedro Sánchez, la dialéctica le rebotó a la primera fila como un bumerán. En el inicio del curso político del PP de Madrid —que nunca había causado tanta expectación como en este año por el plantón al Rey de los altos cargos del Partido Popular en el arranque de otro curso, el del año judicial— la presidenta madrileña hacía referencia a un tema espinoso: “Estar tanto con los narcos deja a uno trastocado”. Y la cita, que buscaba sacar los colores al Gobierno de Pedro Sánchez por su relación con Venezuela, despertó los fantasmas de uno de los temas más polémicos que ha enfrentado su partido en los últimos años: una foto de los años noventa de su líder, Alberto Núñez Feijóo, junto a un capo de la droga gallego en un barco. Feijóo estaba, además, presente en el acto de Ayuso. Si el choque institucional estaba servido ante la ausencia de los líderes de la oposición a la apertura del año judicial, la bronca se iba a agudizar desde una tarima lejana.

No es la primera vez que el PP se refiere a las relaciones que atribuyen a Sánchez y al Gobierno venezolano de Maduro, por sus supuestas connivencias con el tráfico de droga. La presidenta madrileña pronunciaba estas palabras después de arremeter contra la gestión del presidente del Gobierno de “abrir y cerrar” el Parlamento a su antojo, para incidir en la idea recurrente de una práctica antidemocrática de Sánchez.