Más de 7.000 millones de personas podrán ver con sus propios ojos que la Tierra es esférica. Será este 7 de septiembre, si las nubes lo permiten. En la noche que va del domingo al lunes, un eclipse total de Luna será visible en la mitad de la Tierra; y esta vez, tiene la particularidad de que esa mitad será justo la parte más poblada del planeta: toda Asia, Oceanía, África y Europa podrán ver al menos una parte de este eclipse lunar. Es en la fase parcial cuando la sombra del planeta, que se proyecta sobre su satélite durante un eclipse lunar, muestra una forma circular que desmiente a los terraplanistas. Cazar esa luna parcialmente eclipsada será uno de los grandes alicientes para salir a observar este fenómeno astronómico en España.
En casi toda la península Ibérica, la luna saldrá ya totalmente eclipsada. Así, la parte final del eclipse total será visible durante el crepúsculo que comienza con la puesta de sol y hasta que la fase de totalidad concluya a las 20.53 (hora peninsular española). Hasta entonces, Palma de Mallorca tendrá 45 minutos para intentar ver la luna teñida de rojo: así se manifiestan estos eclipses totales, en los que nuestro satélite no desaparece del todo, sino que le llega un residuo de luz roja y naranja que logra atravesar la atmósfera terrestre. En Madrid ese fenómeno durará 18 minutos y en Oviedo serán tan solo 7 minutos. En cambio, a la hora del fin de la totalidad, la luna todavía no habrá salido ni en Galicia —salvo en sus comarcas orientales—, ni en el oeste de Portugal ni en las islas Canarias, por lo que en esos territorios el eclipse solo se podrá ver como parcial.













