Muchos lo creían imposible, pero ya es un hecho. El precio de la vivienda de segunda mano en España ha roto su propio techo y en junio superó el récord anotado en los años de la burbuja inmobiliaria. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha actualizado este viernes su índice de precios de vivienda, con datos relativos al segundo trimestre de 2025. El indicador toma como base 100 lo que valía un inmueble en 2015, y a partir de ahí construye la curva, tanto hacia atrás como hacia delante. El máximo apogeo del precio de las casas usadas se situaba hasta la fecha en el tercer trimestre de 2007 (el año en que arranca la serie estadística), con 169,2 puntos, pero ahora se ha trasladado indiscutiblemente a junio de este año, hasta los 173,9 puntos.

Una de las marcas que hace tiempo se veía como el límite de una época definida por el exceso ha quedado anticuada. La vivienda usada se adentra en terreno desconocido y trae de vuelta recuerdos incómodos que abren interrogantes sobre la sostenibilidad de un mercado que no deja de tensarse.

La tendencia se venía venir desde hace varios trimestres. El índice de precios que elabora el instituto estadístico se fija en dos variables: la vivienda nueva o de primera mano, y la vivienda usada, de segunda. El INE las dimensiona para darles el peso proporcional que cada una tiene en el mercado y, a partir de ahí, da forma al índice general, que muestra la fotografía completa de España en un índice con base 100 en 2015 (es decir, asigna 100 puntos a lo que valían las casas ese año y a partir de ahí muestra cómo han subido o bajado los precios).