En una vista en Los Ángeles, con Suzanne Perry, la madre de Matthew Perry, y Keith Morrison, su padrastro, presentes entre el público, la llamada reina de la ketamina, la traficante Jasveen Sangha, se ha declarado culpable de distribuir la droga que mató al actor de Friends hace casi dos años. Aunque el pasado 18 de agosto ya se supo que había tomado la decisión de declararse culpable, ha sido este miércoles 3 de septiembre cuando Sangha lo ha hecho de manera oficial ante la corte.

Con Sangha acaban las vistas, porque ella es la quinta de los cinco acusados por la muerte del célebre intérprete, que murió ahogado en su piscina en octubre de 2023, a los 54 años, tras consumir ketamina. Todos ellos —dos médicos, un traficante que actuaba como intermediario y el asistente personal de Perry— se han ido declarando culpables a lo largo de este año.

En el caso de Sangha, ha pronunciado la palabra “culpable” hasta en cinco ocasiones, por cinco cargos federales (uno por estar a cargo de un negocio donde se suministraban drogas, tres por distribución de ketamina y una última por distribución de ketamina con resultado de muerte), que podrían hacerle pasar décadas en prisión. Está previsto que el juicio arranque a finales de este mes.