La del médico es la primera de las sentencias de los cinco imputados por la muerte del actor de ‘Friends’, que falleció de una sobredosis de ketamina en octubre de 2023
La muerte de Matthew Perry no ha quedado impune. Salvador Plasencia, uno de los doctores que suministró las enormes cantidades de ketamina que llegaron a matar al célebre actor de la serie Friends, ha sido condenado este miércoles 3 de diciembre a una pena de 30 meses de cárcel, es decir, dos años y medio, que deberá cumplir en una prisión federal desde el momento en el que ha escuchado su sentencia. La fiscalía había pedido tres años, aunque la pena podía elevarse hasta los 40, algo improbable. Además, deberá pagar una multa de 5.600 dólares (unos 4.800 euros). Antes ya había perdido su licencia médica y su clínica, en la lujosa localidad angelina de Calabasas.
Plasencia es el primer condenado por el fallecimiento del intérprete, por el que los cinco imputados por el caso han ido, en los últimos meses y uno por uno, declarándose culpables. Después de que otro de los dos doctores de Perry, Mark Chávez, reconociera su culpabilidad en octubre de 2024, Plasencia también aceptó declararse culpable el pasado mes de junio, algo que finalmente hizo efectivo a finales de julio. Sus abogados afirman que Plasencia no suministró la ketamina a Perry, pero la fiscalía afirmó que “las terribles violaciones de la confianza depositada en él y el incumplimiento de su juramento de no causar daño a sus pacientes contribuyeron sin duda alguna al daño sufrido por Perry”. Por eso piden para él que cumpla la condena en libertad vigilada: “Dado el castigo que Plasencia ha experimentado y seguirá experimentando durante muchos años, una sentencia de prisión no es necesaria. Ya ha perdido su licencia, su clínica y su carrera”.














