Cae una más por la muerte de Matthew Perry. Jasveen Sangha, conocida como La reina de la ketamina, ha dado su brazo a torcer y se ha declarado culpable este lunes de los cargos que las autoridades le formularon en relación con el fallecimiento del protagonista de Friends. Las autoridades detuvieron a Sangha hace un año, pero la popular traficante de Hollywood se declaró “no culpable” en un inicio. Ahora negocia con las autoridades un acuerdo de culpabilidad que le permite evitar en un juicio una sentencia de al menos 45 años de prisión.
Con su cambio de parecer, Sangha, de 42 años, se une al resto de acusados en el caso criminal abierto tras la muerte de Matthew Perry, quien fue hallado ahogado en su residencia en octubre de 2023 con altísimas dosis de la droga en el cuerpo. Dos médicos se han declarado culpables por haber suministrado la ketamina al actor, quien no necesitaba las cantidades que le fueron recetadas de la droga. En esta trama el papel de Sangha era clave, pues era ella quien proveía de la sustancia al grupo cercano al intérprete. El resto de los acusados por la muerte de Perry son un traficante llamado Erik Fleming y Kenneth Iwamasa, el asistente personal del actor. Los cinco detenidos ya han pactado con la Fiscalía y están a la espera de sentencia.














