En el fútbol se suele decir que equipo que gana no se toca y Volkswagen ha decidido ponerlo en práctica. La automovilística alemana vuelve a las raíces y utilizará los nombres de sus modelos más populares en su familia eléctrica ID. La compañía, que había apostado en un principio por abandonar su nomenclatura clásica por nombres como ID. 3 o ID. 4, ha decidido que el nuevo ID.2 se llame ID. Polo. Este será el vehículo eléctrico que hará en la planta de Martorell (Barcelona), que partirá desde los 25.000 euros sin contabilizar ayudas públicas y que se espera para el año que viene.

Junto a él, también se hará en las líneas de montaje de la fábrica catalana el nuevo Cupra Raval (anunciado bajo el nombre UrbanRebel en 2022), mientras que en Landaben (Navarra), montará los SUV eléctricos Skoda Epiq y la versión eléctrica del T-Cross. Esta última, en vez de llamarse ID. 2 X, se denominará ID. Cross. “Los nombres de nuestros modelos están firmemente arraigados en la mente de las personas. Son sinónimo de una marca fuerte y encarnan características como la calidad, el diseño atemporal y las tecnologías para todos. Por eso estamos trasladando nuestros nombres de siempre al futuro. El ID. Polo es solo el principio”, ha indicado en un comunicado Thomas Schäfer, director general de la marca Volkswagen, quien a su vez es director de las marcas ‘core’ del grupo y miembro del comité ejecutivo del consorcio alemán.