Javier Milei se considera víctima de un complot internacional, pergeñado por “periodistas espías” vinculados a los servicios secretos rusos y venezolanos. El martes, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que están dispuestos a ampliar la denuncia por la filtración periodística de conversaciones de
ntina/2025-08-31/karina-milei-la-mano-que-teje-el-poder-en-argentina.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/argentina/2025-08-31/karina-milei-la-mano-que-teje-el-poder-en-argentina.html" data-link-track-dtm="">Karina Milei, hermana del presidente y secretaria de Gobierno, registradas en su despacho en la Casa Rosada. Ya consiguió que un juez prohibiese la difusión de nuevos audios, lo que le valió todo tipo de acusaciones de censura previa y ataque a la libertad de prensa. El fiscal que recibió el expediente, Carlos Stornelli, impulsó la investigación, pero aclaró que de ninguna manera violará el secreto de las fuentes de los periodistas responsables ni allanará sus domicilios, como pidió al juez el Gobierno.
La embestida judicial contra la difusión de los audios de El jefe, como llama Milei a su hermana, forma parte de una estrategia defensiva de emergencia que ha permitido a la ultraderecha, en parte, recuperar la iniciativa. El Gobierno llevaba días resistiendo el impacto de otros audios en los que el director de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, involucra a Karina Milei y dos de sus principales asesores, los primos Martín y Eduardo Lule Menem, en una trama de corrupción en la compra de medicamentos para su cartera.










