La Audiencia de Barcelona ha dado un impulso decisivo a la investigación abierta por la muerte de un preso a manos de otro en la cárcel barcelonesa de Brians 1 en febrero de 2024. José Ángel Lombao, de 57 años, fue estrangulado con una cuerda por su compañero de celda, Abdeslam Brada, quien en uno de sus “delirios místicos” pensó que...

José Ángel era la encarnación de Satanás. La familia considera que la actuación de las autoridades penitenciarias fue negligente y que la víctima nunca debió haber compartido celda con Abdeslam, que cumplía condena por haber matado a su mujer y a sus dos hijos. También lo sospechan ahora los magistrados, que han ordenado citar a declarar, como investigada por homicidio por imprudencia profesional, a la psiquiatra que siguió el caso de Abdeslam.

En un auto al que ha accedido EL PAÍS, los jueces acceden a parte de las peticiones de la familia para esclarecer “las causas y la responsabilidad” en la muerte de Lambao y determinar, en última instancia, si hubo “negligencia” por parte de las autoridades penitenciarias en Cataluña. La familia había pedido citar a declarar como investigados a ocho profesionales, incluido el director de Brians 1, pero los magistrados de la Sección 21ª han optado por llamarlas como testigos, con la excepción de la psiquiatra. Aunque la decisión sobre el traslado de Abdeslam era “conjunta” y correspondía a un “equipo multidisciplinar”, los jueces creen que no se puede otorgar “igual capacidad profesional y exigencia” a la psiquiatra que al resto.