Un juez federal ha dictaminado que Google no tendrá que deshacerse de Chrome, su navegador más popular, como medida de castigo y reparación dentro del histórico caso antimonopolio que su matriz propietaria, Alphabet, mantiene con el Gobierno de los Estados Unidos. El fallo, que se ha dado a conocer este martes, permite a la compañía con sede en California esquivar una de las peticiones del Departamento de Justicia y de un grupo de Estados, pese a que la justicia determinase previamente que la empresa tenía un monopolio ilegal en el mercado de las búsquedas digitales.

En su fallo, de 230 páginas, el magistrado Amit Mehta prohíbe a Google establecer contratos exclusivos para sus productos Google Search, Chrome, Google Assistant y la aplicación basada en inteligencia artificial Gemini, como parte de su solución al monopolio que ostenta la empresa, valorada en más de dos billones de dólares, en el sector de las búsquedas. Con todo, la sentencia no da pie a que se lleve a cabo una de las demandas más controvertidas de las partes solicitantes, que habían requerido que la empresa fundada por Larry Page y Sergey Brin se deshiciera de su buscador estrella, Chrome ―por el que el gigante OpenIA había mostrado interés―, y rompiera la vinculación directa de Google con Android, el sistema operativo desarrollado por la compañía, y que utilizan más de 2.500 millones de personas en todo el mundo.