Continúan los reveses judiciales para Donald Trump. Un tribunal federal ha declarado ilegal este martes el despliegue de las tropas de la Guardia Nacional en Los Ángeles que el presidente estadounidense ordenó para tareas de mantenimiento del orden.
El juez Charles Breyer considera que esa medida viola la ley que prohíbe al ejército cumplir funciones policiales, y ha prohibido que los soldados desplegados participen en patrullas de seguridad, control de disturbios, detenciones, registros o control de multitudes. La medida, sin embargo, no entrará en vigor hasta el próximo día 12, para dar tiempo al Gobierno a apelar.
Según ha determinado el juez, el uso de las tropas federales para esas funciones equivale a crear “una fuerza de policía nacional que tiene como jefe al presidente”.
Eso viola la ley Posse Comitatus, firmada en 1878 y que prohíbe a las tropas desempeñar funciones de mantenimiento del orden. Esa ley obedece a la tradición estadounidense que considera la intervención militar en asuntos civiles como una amenaza contra la democracia y las libertades.
“Las pruebas presentadas en el juicio establecieron que los demandados recurrieron sistemáticamente al uso de soldados armados (cuyas identidades estaban a menudo oscurecidas por blindaje protector) y vehículos militares para establecer perímetros de protección y barreras al tráfico, participar en el control de multitudes y en general demostrar una presencia militar en y en torno a Los Ángeles. En suma, los demandados violaron la ley Posse Comitatus”, expone el juez.












