Jordan Bardella, el joven presidente del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN) apareció sobre las 10.45 a las puertas del palacio de Matignon junto a Marine Le Pen, la jefa de facto del partido. El resumen del encuentro que habían mantenido con
t="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-09-02/bayrou-se-reune-este-martes-con-le-pen-para-intentar-salvar-el-gobierno-de-francia.html" data-link-track-dtm="">el primer ministro, François Bayrou, fue conciso. “El milagro no ha tenido lugar”. Es decir, nada de lo que el jefe del Gobierno les acababa de contar les persuadirá de votar en contra en la moción de confianza del próximo lunes. Una decisión que liquida prácticamente todas las posibilidades de Bayrou de mantenerse en el cargo y evitar convertirse en el cuarto primer ministro en caer en esta legislatura. “Lo que debe haber es una disolución ultrarrápida de la Asamblea Nacional”, señaló Le Pen. Es decir, elecciones legislativas anticipadas, solo un año después de las últimas.
El RN ha pasado meses difíciles. Imputaciones, condenas por malversación, registros a su sede por malversación. Pero la turbulenta vida política francesa, parecía este martes por la mañana, les ha dado un respiro. Entre sonrisas, bromas y miradas de complicidad, Bardella resumió la situación de Bayrou. “Ha elegido el asiento eyectable”, ironizó en referencia a la pésima estrategia de primer ministro de convocar una moción de confianza innecesaria el próximo lunes.












