Vladímir Putin neutralizó la mayor amenaza interna que planeaba sobre su régimen con la muerte del opositor Alexéi Navalni en una recóndita prisión del Ártico en febrero de 2024. “Sin Alexéi todo es completamente diferente”, ha escrito este lunes, año y medio después, el hasta ahora director de la Fundación Anticorrupción del disidente (FBK, por sus siglas rusas), Iván Zhdanov, al anunciar su marcha de la organización. “Hoy solo diré cosas buenas, les contaré las razones más adelante [...] Retomaré mi libro. Trabajé en un puesto clave y tengo algo que contar sobre nuestro camino, sus héroes y sus traidores”, ha advertido Zhdanov.

Una serie de luchas internas y escándalos han golpeado la reputación del grupo FBK desde el fallecimiento de Navalni en la cárcel, con apenas 47 años. Una filtración interna del régimen ruso reveló que el Kremlin manipuló el informe oficial de la muerte del opositor, recluido un año después de haber sido envenenado con Novichok, un arma química que solo pueden producir los Estados.

“Zhdanov se marcha para centrarse en su canal Lo Más Importante (por cierto, ¡suscríbete!). Le estoy muy agradecido por haber estado ahí todos estos años", ha anunciado a través de X Yulia Naválnaya, viuda del opositor y sucesora al frente de la organización.