Una jueza federal estadounidense ha paralizado este domingo temporalmente la deportación de varios centenares de niños guatemaltecos. La orden ha llegado casi en el último momento, cuando un grupo de los menores ya se encontraba dentro de los aviones que iban a transportarlos de madrugada desde Texas a su país de origen. La decisión de la magistrada Sparkle Sooknanan ha llegado en respuesta a una demanda interpuesta por los abogados de los niños, que alegan que la expulsión violaría las leyes estadounidenses y pondría en peligro a menores vulnerables una vez que aterrizasen de vuelta en su patria.

La orden de la jueza, en vigor durante los próximos 14 días, es el revés más reciente que sufre la dura política migratoria de la Administración de Donald Trump. El viernes, otra magistrada federal, Jia Cobb, paralizó la ampliación de la política de expulsiones rápidas que el republicano ordenó tras su regreso al poder en enero de este año. Cobb consideró que esa ampliación corre el riesgo de deportar a personas que tienen derecho a permanecer en Estados Unidos y viola el derecho a un juicio justo consagrado por la Constitución. Horas antes, otro tribunal frenaba la eliminación del estatus de protección temporal para los venezolanos, que blindaba a cientos de miles de personas contra la deportación.