La Audiencia Nacional se prepara para cerrar una etapa de la corrupción que asoló España en décadas pasadas. Este noviembre, según ha programado, el tribunal celebrará los juicios contra la familia de Jordi Pujol, que sienta en el banquillo al expresidente catalán y a sus siete hijos; y el último sobre la trama Gürtel, la red liderada por Francisco Correa que anidó en el PP en la era de José María Aznar. Estas vistas orales se producen cuando la preocupación por la corrupción ha vuelto a dispararse entre los españoles, según los sondeos de opinión, debido a la proliferación de nuevas causas y, sobre todo, a la escalada del caso Koldo, que ha llegado hasta dos ex secretarios de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y Santos Cerdán (este último, en prisión provisional).

La corrupción ha vuelto a avanzar hasta colarse en el pódium de las principales preocupaciones de los españoles. Según el barómetro de julio del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), un 25,3% de los ciudadanos la señala ya como uno de los tres grandes problemas del país —solo por detrás de la vivienda (30%)—. Ese porcentaje se disparó respecto a junio, cuando se situaba en el 11,7%, coincidiendo con la publicación del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre Santos Cerdán, que provocó que el Tribunal Supremo lo imputara por su presunta participación en una trama de adjudicación irregular de obra pública a cambio de mordidas, que también salpica al exministro Ábalos.