Las enfermedades cardíacas siempre se consideraron cosa de hombres. En parte, es cierto, pero solo hasta la menopausia. Los cambios hormonales de esta etapa hacen que el riesgo para las mujeres crezca y se vaya emparejando al de los hombres a medida que avanza la edad, incluso llegando a superarlo para ellas en algunas dolencias. Con la agravante de que el desconocimiento de la enfermedad en mujeres ―por parte de las pacientes y en ocasiones de los propios médicos― hace más difícil su diagnóstico y su tratamiento.

Un estudio realizado por OMRON Healthcare reveló que, aunque el 50% de las mujeres con alguna enfermedad había experimentado signos de alerta temprana, como palpitaciones y dificultad para respirar, más de la mitad no había consultado al médico, y muchas los desestimaban como síntomas de menopausia. Ha sido uno de los temas en el Congreso Mundial de Cardiología, que se celebra desde el viernes y durante este fin de semana en Madrid.

Como sucede para los hombres, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en mujeres, pero en ellas están “infradiagnosticadas e infratratadas”, según la comisión de la revista The Lancet sobre el tema. “Décadas de campañas han contribuido a aumentar la concienciación sobre su impacto en la salud femenina, y se han impulsado cambios positivos. Sin embargo, pese a estos esfuerzos, en la última década se ha producido un estancamiento en la reducción de la carga global de enfermedad”, señala.