Las empresas que atraviesan dificultades económicas han vuelto a optar mayoritariamente este año por ejecutar expedientes de suspensión temporal de empleo (ERTE) como alternativa a los despidos colectivos (ERE). Pero el buen momento económico ha hecho que estos ajustes de plantilla hayan afectado a menos trabajadores. Así, entre enero y junio de este año un total de 38.3...
50 empleados se vieron inmersos en un ERTE, lo que supuso un 31% menos que en el mismo periodo del año anterior (55.931), según los datos difundidos este viernes por el Ministerio de Trabajo.
De esta forma, los ERTE siguieron siendo el ajuste más recurrente para las compañías, ya que sus afectados representaron el 64% del total de los inmersos en una regulación de empleo. El resto fueron afectados por despidos colectivos (un 31%) y trabajadores a los que les recortaron temporalmente la jornada (5%). La buena marcha de la economía y, en particular, el tirón del empleo —que creció a un ritmo del 2,7% en el segundo trimestre, según la Encuesta de Población Activa (EPA)— es una de las causas que han generado menos afectados por despidos temporales o reducciones involuntarias de jornada.
La caída se ha producido incluso contando con que en este primer semestre, dentro de las cifras globales de afectados por todo tipo de expedientes de regulación, se contabilizaron todavía 2.872 afectados por expedientes de regulación procedentes del impacto de la dana de Valencia a finales de octubre de 2024. Asimismo, en la primera mitad del año se incluyen 410 empresas que aplicaron uno de estos ajustes (mayoritariamente ERTE) a raíz de aquellas inundaciones.







