La Administración Trump planea realizar operativos migratorios a gran escala en Chicago y otras ciudades santuario a partir de la próxima semana. A pesar de señalarlas reiteradamente, esta es la mayor decisión que ha tomado el Gobierno hasta el momento contra estas jurisdicciones, llamadas “santuario” por su política de no cooperar con las autoridades federales en la detención de personas indocumentadas. Según varios funcionarios que han hablado ante los medios, los operativos arrancarán después del Labor Day (Día del Trabajo en Estados Unidos), y pretenden dejar claro que Washington está dispuesto a ejercer más presión contra la creciente resistencia local.
Altos cargos del Departamento de Seguridad Nacional confirmaron a la prensa que las operaciones en Chicago podrían empezar el próximo viernes, 5 de septiembre. La idea, dijeron, es replicar la estrategia que la Casa Blanca aplicó en Los Ángeles en julio pasado, donde se desplegaron cantidades inusuales de equipos tácticos, vehículos blindados y armas largas. Aquella operación generó marchas multitudinarias, con miles de manifestantes denunciando el uso excesivo de la fuerza por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).










