La campaña electoral hacia los comicios legislativos sumó tensión con las piedras, los huevos, verduras y otras cosas que manifestantes le tiraron a Javier Milei durante una recorrida en la provincia de Buenos Aires. El clima previo no era el mejor, marcado por las denuncias de corrupción contra el Gobierno ultra, y terminó de complicarse el miércoles con la agresión al presidente y su posterior evacuación de urgencia. A esos hechos se sumaron este jueves nuevos incidentes en la provincia de Corrientes, mientras realizaba actividades de campaña la hermana del presidente, Karina Milei. El Ejecutivo responsabilizó sin dar mayores datos al kirchnerismo.
El propio Milei insistió en culpar a la principal fuerza opositora, a la que sus candidatos enfrentarán en las elecciones provinciales de Buenos Aires el domingo 7 de septiembre. Poco después de la agresión en Buenos Aires, señaló en sus redes sociales que “los kukas [alusión despectiva a los kirchneristas] tira piedras carentes de ideas, recurrieron otra vez a la violencia”. Este jueves, el presidente profundizó su embate contra el kirchnerismo, en un explícito discurso de campaña.
En un almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción, Milei dijo que “un grupejo violento irrumpió por la fuerza y empezó a arrojar piedras”. Lo enmarcó en “un contexto de burdas operaciones difamadoras” (por las denuncias de corrupción en su contra) que buscan “frenar el proceso de cambio que el país está atravesando”. El presidente aseguró que “este 7 de septiembre los bonaerenses le van a poner fin al régimen de mentiras, violencia, corrupción y extorsión del kirchnerismo. Es ahora más que nunca que tenemos que decir: kirchnerismo nunca más”.












