El primer bono diseñado para financiar el gasto de defensa de Europa ha sido emitido hoy por BPCE, un banco francés. El grupo financiero está vendiendo un pagaré por un importe de 500 millones de euros, como “Bono Europeo de Defensa”, según una persona familiarizada con el asunto. La entidad busca subirse así al gran interés que hay por invertir en este tipo de activos, tras los planes anunciados por Alemania y otros países europeos de incrementar su gasto militar.
El formato es similar a los bonos verdes en el sentido de que los ingresos están protegidos, salvo que en este caso el dinero se destinará a financiar empresas militares en lugar de proyectos respetuosos con el medio ambiente.
Este producto ilustra un cambio radical en la actitud hacia la financiación de la industria desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Las empresas de defensa son ahora una de las apuestas más atractivas en los mercados europeos, ya que los fabricantes buscan satisfacer los miles de millones de euros de pedidos adicionales que llegan de los Gobiernos. Incluso algunos fondos sostenibles que antes tenían al sector en la lista negra se están sumando a la iniciativa.
Esta misma semana, la gestora de fondos DWS —ligada al todopoderoso Deutsche Bank— ha lanzado un fondo cotizado que permite invertir en una selección de acciones del sector de la defensa, que sigue la evolución de un índice de este sector.






